Moclín es uno de esos pueblos con los que la historia ha sido generosa a la hora de dejar en él testimonio del paso de las épocas y las vidas de los hombres del pasado.
Si tú, viajero que lees estas líneas, recorres sus pueblos y sus campos, no sólo encontrarás en ellos paisajes, en los que el agua y el tiempo han ido dando forma a los relieves actuales sobre las primitivas calizas, y que la vegetación del bosque mediterráneo fue cubriendo poco a poco. Si fatigado de tu caminar alivias tu sed en las fuentes, Malalmuerzo, Mingoandrés, La Fuente Vieja, El Pilarejo,en los medicinales manantiales de Limones, te recuestas al arrullo cristalino de los arroyos, del río Velillos, en los frondosos parajes de Olivares, o al murmullo del viento entre los árboles, has de saber que otros pasos, desde hace miles de años anduvieron por los caminos que tú andas, y que otros hombres han reposado sus fatigas contemplando la misma belleza que hoy contemplas tú.